The Wolfman

By Jesus -El Pelos- OlveraFebruary 11, 2010Movie Reviews
Wolfman con Benecio del Toro

Muchos hombres podrán agradecerle a Benicio Del Toro el hecho de que haya una cinta que puede ser al mismo tiempo apetecible para los hombres por todo el “gore” y la violencia propia del género de horror, pero que tiene los suficientes elementos románticos para hacerla pasar por una “date movie” y evitar bodrios como “Valentine’s Day” y “Dear John”, cintas obligadas para las carteleras de este fin de semana que no deberían ser sufridas en el cine, sino en lugares y formatos más apropiados para ese tipo de masoquismo.


Pero, volviendo a la cinta de Joe Johnston, podemos decir que si no es exactamente uno de los eventos más extraordinarios, sí es una producción bastante decente en la que el talento de Rick Baker vuelve a ser evidente a casi veinte años después de que “An American Werewolf in London”  le diera fama mundial por su trabajo en el maquillaje de la cinta de John Landis.

A pesar de que las partes más importantes se ayudan del CGI para traer a la vida a los hombres lobo de la cinta (dije bien “los” hombres lobo), se ha hecho el esfuerzo por separar a este lobo de la estética con la que han invadido las pantallas cintas como “Van Helsing”, “Underworld” y hasta “Twilight”, en donde los licántropos rara vez caminan en dos patas.

Benecio del ToroLa cinta tiene también su propia complejidad, que es parte del perfil psicológico de su protagonista, Lawrence Talbot (Del Toro), quien al regresar desde América a Inglaterra por pedido de su cuñada (Emily Blunt) para averiguar los detalles de la desaparición de su hermano, es mordido por una bestia que ha causado estragos entre la población de Blackmoor, iniciando así el descenso a la pesadilla de saberse el hombre lobo.

El implacable espíritu detectivesco del inspector Aberline de Scotland Yard (Hugo Weaving), la casi incestuosa relación con su cuñada Gwen Conliffe (Emily Blunt) y la descarada maldad de su padre, Sir John Talbot (Anthony Hopkins) hacen de la cinta un cóctel interesante en donde la culpa, la locura, la venganza y la redención conviven para darle una dimensión más interesante a lo que podría haber sido una predecible cinta de monstruos.

A Sir Anthony Hopkins solo le resta hacer de Frankenstein para completar la trifecta de monstruos clásicos… yo lo puedo ver haciendo el papel del ciego ermitaño.