
Otra de las mejores opciones para este fin de semana es, sin duda, tratar de ver completa la trilogía de cintas “Red Riding” y si disfrutaron los retorcidos vericuetos en los que se metió Mel Gibson en “Edge Of Darkness”, seguramente encontrarán bastante atractiva la oferta de tres de los mejores directores británicos (aunque Anand Tucker sea de origen tailandés), que nos presentan tres narraciones que comparten a la vez una misma historia que se cuenta a lo largo de un poco más de una década, la del “Destripador de Yorkshire”, criminal que aterrorizara a las comunidades del noreste de Inglaterra a lo largo de los años 70 y 80.
Basados en las novelas de David Peace, Julian Jarrold, James Marsh y Anand Tucker comparten un estilo visual y una historia pero manejan de distintas maneras las diversas etapas de lo que podríamos llamar un “noir” moderno, ya que cada una de las narraciones revela poco a poco el hecho de que el asesino es solo una historia inventada por poderosos hombres en busca de un mito para ocultar sus crímenes.
Es así como la cinta, con todo y su turbio tono y oscuro tema, tiene también al arquetipo del héroe trágico y a pesar de los destellos de esperanza que a menudo provee cada una, las historias siempre vuelven a la parte más obscura de la naturaleza humana, para mostrarnos la corrupción, la impunidad y el despotismo del que es capaz todo ser humano, lo que contrasta perfectamente con los ideales y la nobleza de los héroes (¿antihéroes?) de la cinta, quienes siempre terminan con la peor parte en el reparto de insultos, golpes, humillaciones y hasta torturas cortesía de aquellos en el poder.
Y aunque la mejor manera de verla es yendo a las salas cinematográficas, esta es otra cinta que junto con la secuela de District 13, puede ser ordenada directamente a través de “IFC on demand” para quien prefiera comerse las palomitas en casa.
La trilogía es también uno de los escaparates para ver a los mejores actores del Reino Unido, aunque a veces se distraiga uno con los atuendos propios de la época, los que sin duda ayudan a la autenticidad de la historia.
